En este segundo artículo vamos a utilizar NotebookLM con un ejemplo práctico: la redacción de una memoria urbanística. Si no sabes lo que es Notebook o nos has leído el anterior articulo, te lo recomiendo. Te dejo el link:
La idea no es automatizar la memoria, sino apoyarnos en la IA para organizar parámetros, localizar determinaciones y estructurar cuadros urbanísticos con mayor agilidad. Para entenderlo bien, vamos a recorrer el proceso completo paso a paso.
Elección de la parcela y consulta en el visor de planeamiento
El punto de partida es escoger una parcela cualquiera. No hace falta que sea un encargo real; para aprender el método trabajaremos sobre un caso de prueba. Buscamos una parcela al azar…
Una vez localizada, el siguiente paso es buscarla en el visor de planeamiento municipal de A Coruña. Ahí podremos identificar su clasificación, ordenanza de aplicación y documentación asociada. Si no estás familiarizado con el visor, puedes apoyarte en el artículo específico donde se explica qué es y cómo funciona, porque dominar esta herramienta es clave para cualquier memoria urbanística.
En caso de trabajar en otro municipio, o de necesitar contraste territorial, el procedimiento sería equivalente consultando plataformas autonómicas como SIOTUGA. La lógica de descarga documental es la misma.

Identificación del tipo de suelo y descarga de documentación
Con la parcela localizada, lo primero es identificar el tipo de suelo y la ordenanza concreta que le afecta: urbano consolidado, núcleo rural, urbanizable, etc.
A partir de ahí descargamos todos los archivos adjuntos disponibles:
- Normativa de la ordenanza.
- Fichas urbanísticas.
- Planos de ordenación.
- Condiciones particulares si las hubiera.
No se trata de filtrar demasiado en esta fase. Es preferible descargar todo lo que pueda contener determinaciones aplicables, porque después será la IA la que nos ayude a explotar ese contenido.

Revisión previa de los PDFs
Antes de subir nada, conviene abrir los PDFs y revisar mínimamente su contenido. No es un análisis exhaustivo, pero sí una comprobación básica:
- Que correspondan realmente a la parcela.
- Que la ordenanza esté vigente.
- Que los documentos sean legibles.
Este paso evita cargar archivos irrelevantes o erróneos que luego distorsionen las respuestas.

Creación del cuaderno en NotebookLM
Con la documentación preparada, creamos un cuaderno nuevo específico para la documentación.
El nombre debe ser claro: por ejemplo, Memoria urbanística – Parcela X. Como ya dije en el anterior articulo soy de la idea de que hagamos un cuaderno para cada caso, por lo menos hasta que cojamos practica. Luego veremos que tenemos opciones para seleccionar que archivos considerar dentro de los existentes en el cuaderno, lo que nos amplia las opciones.

Subida de los PDFs
A continuación incorporamos los documentos. El proceso es directo: se pueden arrastrar los PDFs al cuaderno o utilizar el botón de “subir archivos”. En pocos segundos quedan integrados y procesados.
Desde ese momento, la IA ya puede trabajar exclusivamente con ese planeamiento, sin mezclar información externa. El error de que se equivoque es mínimo, porque ya hemos acotado la búsqueda a la propia normativa. Ahora solo le pediremos a la IA que haga el trabajo de escribir la memoria por nosotros, e incluso podríamos llegar a decirle que justifique el cumplimiento.

Planteamiento del prompt para el cuadro urbanístico
Aquí entra la parte verdaderamente operativa.
Si lo que queremos es que nos ayude a estructurar el cuadro de parámetros, basta con plantear un prompt claro. No hace falta que sea complejo. Un ejemplo sencillo sería pedirle que extraiga:
- Ocupación máxima.
- Edificabilidad.
- Alturas permitidas.
- Retranqueos.
- Uso característico y compatibles.
El objetivo en esta fase no es afinar al máximo el resultado, sino mostrar el funcionamiento básico.

Revisión del resultado
La IA devolverá una respuesta estructurada con los parámetros localizados en los documentos.
Aquí entra, de nuevo, el papel del técnico: revisar, contrastar y validar. No se trata de copiar sin más, sino de comprobar que cada dato esté correctamente interpretado y contextualizado.

Conversión a formato tabla
Una vez tenemos el contenido, podemos pedirle que lo reorganice en formato tabla.
Este paso es especialmente útil para la memoria, porque permite obtener un cuadro urbanístico ya maquetado conceptualmente: parámetro, valor, artículo de referencia, observaciones, etc.

Integración en el documento de proyecto
Con la tabla generada, el proceso final es puramente operativo: copiarla y pegarla en el documento de la memoria, normalmente en Word, donde ya podremos ajustar estilos, tipografía o redacción complementaria.

Evidentemente, todo es mejorable. Los resultados pueden refinarse mucho más afinando prompts, acotando preguntas o estructurando mejor las fuentes. Pero ese no es el objetivo aquí. La idea es enseñar el funcionamiento base, demostrar que el sistema puede echarnos una mano real en la memoria urbanística y que, a partir de ahí, cada técnico podrá exprimir más o menos rendimiento según su forma de trabajar.
La herramienta pone el potencial. Cómo de lejos quieras llevarlo ya depende de tu propio método y nivel de exigencia documental.
Espero que la información te haya sido útil. Cada semana iré ampliando la cantidad de artículos dedicados al CAD, incorporando ejemplos prácticos sobre los temas tratados. Aunque existen otros programas de CAD, en este blog daremos prioridad a ProgeCAD, sin que ello signifique que la mayoría de los comandos no sean compatibles con la mayoría de los programas de CAD del mercado. Y si te ha quedado alguna duda con el artículo puedes hacerme un comentario en el siguiente cuadro, que te la intentaré resolver.






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