La actualización de la certificación energética durante 2026 supone un paso más en la modernización del sistema español de evaluación de la eficiencia energética de los edificios.
Aunque los propietarios apenas notarán cambios en la forma de obtener su certificado, los profesionales deberán adaptarse a nuevos requisitos de acreditación y a una documentación técnica renovada.
Estas modificaciones buscan ofrecer certificados más homogéneos, reforzar el control sobre quienes los elaboran y mejorar la fiabilidad de una herramienta que cada vez tiene mayor importancia en el mercado inmobiliario y en las políticas de rehabilitación energética.