Antes o después acaba ocurriendo. Intentas seleccionar un objeto y no responde. Quieres cambiar el color de una capa y la opción aparece deshabilitada. Incluso puede que parte del dibujo se vea apagada o atenuada sin motivo aparente. Lo desconcertante es que, al abrir el gestor de capas, todo parece estar correcto.
En la mayoría de los casos el problema no está en el objeto, sino en el estado de la capa o en la forma en que el dibujo está organizado. Conviene revisar varias situaciones habituales antes de pensar que el archivo está dañado o que progeCAD tiene la culpa.
Lo primero: comprobar el estado de la capa
Muchas incidencias tienen una explicación sencilla. El gestor de capas muestra mediante iconos si una capa está bloqueada, congelada o desactivada, aunque en dibujos grandes estos indicadores pueden pasar desapercibidos.
Si la capa está bloqueada, los objetos siguen siendo visibles, pero no pueden modificarse. Dependiendo de la configuración, incluso puede resultar difícil seleccionarlos. Basta con desbloquearla desde el gestor de capas para recuperar el comportamiento normal.
Cuando una capa está congelada, sus objetos dejan de formar parte del dibujo activo. No se muestran, no intervienen en las regeneraciones y tampoco se imprimen. Si un elemento parece haber desaparecido por completo, merece la pena comprobar este punto.
La capa desactivada produce un efecto distinto. Los objetos siguen existiendo, pero permanecen ocultos. Como no son visibles, tampoco pueden seleccionarse directamente.
También conviene revisar la capa actual. Si está bloqueada, progeCAD impedirá dibujar sobre ella o asignarle nuevos objetos. A veces aparece un aviso; otras simplemente parece que la orden no funciona.
El caso típico de las referencias externas
Las referencias externas suelen ser responsables de muchas dudas porque sus capas aparecen mezcladas con las del dibujo principal.
Es fácil reconocerlas. Sus nombres incluyen el archivo de origen seguido de una barra vertical, por ejemplo: arquitectura|muros o estructura|pilares.
Desde el dibujo anfitrión se pueden congelar, apagar o modificar determinadas propiedades de visualización, pero los objetos siguen perteneciendo al archivo externo. Por esa razón no pueden editarse directamente.
Si al seleccionar un elemento observas que pertenece a una capa con ese formato, la solución pasa por abrir el archivo de la referencia, realizar allí los cambios y después recargar la Xref.
Cuando el dibujo aparece atenuado
La geometría atenuada suele indicar que se está trabajando en una situación especial.
Lo más frecuente es que se trate de una referencia externa. Muchas configuraciones muestran las Xref con menor intensidad para diferenciarlas de los objetos propios del dibujo. Ese nivel de atenuación puede ajustarse desde las opciones de visualización.
Otra posibilidad es encontrarse dentro de la edición de un bloque in situ. Mientras se modifica el bloque, el resto de la geometría se muestra más tenue para indicar que no forma parte del entorno de edición actual. Si ocurre esto, basta con cerrar la edición del bloque.
También pueden intervenir propiedades de transparencia almacenadas en capas o en estados de capa previamente guardados. En estos casos el dibujo parece apagado aunque ninguna capa esté bloqueada o congelada.
Los estados de capa pueden alterar más cosas de las que parece
Los estados de capa permiten guardar configuraciones completas de visibilidad, bloqueo, congelación, color o transparencia para recuperarlas más adelante.
El problema aparece cuando alguien aplica uno de esos estados y olvida qué propiedades incluía. Una capa puede quedar bloqueada o mostrarse semitransparente sin que exista ninguna indicación evidente del origen del cambio.
Si las comprobaciones habituales no explican el comportamiento del dibujo, merece la pena abrir el administrador de estados de capa y revisar los que están disponibles. Más de una vez el problema termina ahí.
Los bloques insertados en capas bloqueadas
Existe otra situación que suele confundir.
Los objetos dibujados en la capa 0 dentro de una definición de bloque heredan las propiedades de la capa donde se inserta el bloque. Por tanto, si el bloque está colocado en una capa bloqueada, esos elementos también se comportarán como bloqueados.
Cuando un objeto perteneciente a un bloque no responde como debería, no basta con revisar sus propiedades internas. Hay que comprobar igualmente la capa donde está insertado el bloque.
Una forma rápida de localizar el problema
Cuando una capa parece no responder, suele resultar más eficaz seguir siempre el mismo orden de revisión: comprobar si está bloqueada, congelada o desactivada; verificar si pertenece a una referencia externa; revisar los estados de capa guardados y, por último, confirmar que no se está trabajando dentro de una edición de bloque u otro contexto especial.
Lo que hace que estas incidencias resulten tan molestas es que varias causas pueden coincidir en el mismo dibujo. Una Xref mostrada con transparencia y además afectada por un estado de capa guardado puede dar la impresión de que existe un problema mucho más complejo de lo que realmente es. Revisar cada posibilidad por separado suele llevar a la solución en pocos minutos.
Espero que esta información te haya sido útil, y te animo a seguir atento, ya que cada tanto publicaré un nuevo artículo con temas relacionados que podrían ser de tu interés. Si tienes alguna duda puedes dejarme un comentario.





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